Vila-real (Castellón), 4 sep (EFE).- El Villarreal CF ha confirmado un año más su fidelidad al fútbol sudamericano, ya que desde su ascenso a la primera División española, hace más de una década, siempre ha contado con futbolistas de esa tierra en su plantilla.
En todas y cada una de las campañas del club en la elite del fútbol español, tanto estrellas del fútbol sudamericano como jugadores poco conocidos en Europa llegados de clubes de las ligas de se continente han aportado a los éxitos deportivos del conjunto que preside Fernando Roig.
Curiosamente en esta temporada lo han hecho tres futbolistas, pero esta vez han llegado desde el equipo filial del Villarreal en lugar de hacerlo directamente desde Sudamérica, tal y como ha ocurrido con los jugadores argentinos Mateo Musacchio y Marcos Ruben, a los que se suma el ecuatoriano Jefferson Montero.
De esta forma se mantiene esta tendencia que ya marcó el Villarreal la temporada 1998-1998, cuando el argentino Walter Gaitán se convirtió en el primer futbolista sudamericano de esta plantilla, con lo que abrió una tendencia que todavía se mantiene.
En las campañas siguientes se disparó la llegada de futbolistas sudamericanos y en la campaña 2000-2001 llegaron Diego Cagna, Rodolfo Martín Arruabarrena y Bruno Marioni
A ellos les acompañaron poco después los futbolistas Martín Palermo y Gustavo Barros Schelotto, la temporada siguiente, mientras que ya en la campaña 2002-2003 jugadores brasileños como Juliano Belletti y Marcos Senna, que todavía permanece en el club, fueron los más representativos.
A ellos se sumaron el año siguiente la temporada 03-04, la llegada de Juan Román Riquelme, uno de los jugadores con más proyección internacional de los que ha pasado por el club, aunque su salida de la entidad fue muy conflictiva, y el también argentino Fabricio Coloccini.
Sin embargo, fue en la campaña 2004-2005 cuando se produjo el mayor desembarco de jugadores sudamericanos con la llegada de Gonzalo Rodríguez, Lucho Figueroa, Juan Pablo Sorín y Sebastián Battagliaa, todos ellos argentinos.
Además se incorporó el boliviano Juan Manuel Peña y el uruguayo Diego Forlán, otro de los jugadores que entró por la puerta grande en la historia del club y del que se marchó en 2007 al Atlético de Madrid.
En la temporada siguiente se sumaron al Villarreal los porteros Mariano Barbos y Sebastián Viera argentino y uruguayo respectivamente, a los que se unió el delantero argentino-mexicano Guille Franco y en la campaña 2006-2007 firmaron Leandro Somoza y Fabricio Fuentes, ambos argentinos y el chileno Matías Fernández.
Ya en la campaña siguiente 07-08, fueron los uruguayos Diego Godín y Sebastián Eguren, los que ficharon en esta temporada, con el brasileño Edmilson y el argentino Ariel Ibagaza, como fichajes de la temporada siguiente.
Esta racha se cerró la temporada 2009-2010, con los fichajes del brasileño Nilmar Honorato da Silva y el argentino Damián Escudero, de los que tan solo el mundialista brasileño Nilmar permanece todavía en la plantilla que en la actualidad dirige Juan carlos Garrido.
Con todo, el representante del fútbol sudamericano que más huella ha dejado en el Villarreal no ha sido un jugador sino un entrenador, Manuel Pellegrini.
El técnico chileno inició su aventura europea en el Villarreal en 2004 y completó cinco campaña de éxitos en el club que preside fernando Roigm, hasta que abandonó la entidad en 20009 para comprometerse con el Real Madrid.
En as etapa en Villarreal destacan un subcampeonato de Liga y dos semifinales europeas, una en la liga de Campeones y la otra en la Copa de la UEFA.