Roma/Londres, 23 feb (EFE).- El técnico portugués Josep Mourinho, ahora al mando del Inter Milán, se medirá a su ex Chelsea, del entrenador italiano y ex milanista Carlo Ancelotti, en uno de los duelos estrellas de la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones, que se jugará mañana en el milanés "Giuseppe Meazza".
José Mourinho llega bastante nervioso al encuentro con su ex equipo, no sólo por la falta de algunos de sus hombres sino también por el "palo" de tres jornadas de sanción que le han valido el gesto de estar esposado que el entrenador portugués dedicó al árbitro en el último encuentro liguero nacional ante el Sampdoria (0-0).
Además, ante los ingleses podrá pesar sobre las piernas la tensión que el Inter está viviendo en el campeonato italiano, donde ha sumado tres empates consecutivos que le han llevado a dilapidar su ventaja como líder y ahora tiene al Roma a tan sólo cinco puntos.
El portugués, acostumbrado a montarla, olvidará pronto el episodio de las "esposas" y su consecuente sanción para concentrase en el encuentro contra el equipo que ahora dirige el italiano Carlo Ancelotti.
Lo que no se sabe es si los jugadores olvidarán el polémico encuentro contra el Sampdoria, que terminó con dos jugadores expulsados durante el primer tiempo y cuyas repercusiones han traido cuatro titulares sancionados.
Además de la presión psicológica sobre sus hombres, "Mou" tendrá que echar cuentas con sus problemas en la enfermería, pues no podrá contar en defensa con la joven promesa Davide Santón, mientras que tampoco están en forma Marco Materazzi, el rumano Christian Chivu.
Toda la responsabilidad recaerá en el argentino Walter Samuel, por lo el técnico portugués parece decidido a atrasar la posición del centrocampista argentino y capitán interista, Javier Zanetti.
La otra duda es el estado de forma del delantero Marco Balotelli y, por si faltaba algo, el guardameta titular Julio Cesar sufrió este lunes un espectacular accidente de trafico que le ha dejado algo dolorido y que pone en duda su presencia en la hierba de "San Siro".
Ante su ex equipo, el técnico portugués aún no ha decidido si en la delantera, junto al argentino Diego Milito, estará el ex barcelonista Samuel Eto'o o el fichado en el "mercado invernal" Goran Pandev, autor de grandes actuaciones desde que llegó en enero.
El Chelsea se enfrenta al Inter también con el morbo en su banquillo de ver al ex milanista Carlo Ancelotti frente a su otrora "odiado rival".
A las provocaciones de Mourinho, quien todavía habla del Chelsea como "su equipo" y desprecia habitualmente el trabajo de sus sucesores en Stamford Bridge, el actual técnico "blue" ha respondido con su propia interpretación de lo que "Mou" y el Inter representan para Italia.
"Toda italia, a parte de los aficionados del Inter, animará al Chelsea", declaró hoy Ancelotti al "Il Giornale".
El ambiente está caliente gracias a los entrenadores y al propio Chelsea, portada durante semanas en la prensa internacional por el escándalo sexual de su capitán John Terry, y ahora, de nuevo, por las supuestas actividades extra matrimoniales de Ashley Cole, dos de las piezas clave de su defensa.
A la ausencia de Cole por lesión hay que añadir las Jose Bosingwa, Michael Essien y el lateral ruso Zhirkov, quien se lesionó el pasado sábado en la victoria del líder de la "Premier" contra Wolves.
Ancelotti tampoco podrá contar con el portugués Paulo Ferreira al no estar inscrito en esta competición, con lo que el técnico italiano tendrá que reformar la línea defensiva para encontrar un recambio en la banda izquierda.
Recupera, no obstante, a los defensas brasileños Alex y Beletti; y en el centro del campo podrá alinear de nuevo a Lampard, quien regresa al equipo después de perderse la última jornada de liga por un afección vírica, mientras que el portugués Deco continúa de baja.
Alineaciones probables:
Inter de Milán: Julio Cesar o Toldo; Maicon, Samuel, Lucio, Javier Zanetti; Stankovic, Cambiasso, Muntari; Sneijder; Eto'o o Pandev; Milito.
Chelsea: Cech; Alex, Ivanovic, Terry, Beletti; Mikel, Ballack, Malouda, Lampard; Anelka, Drogba.
Árbitro: Mejuto González
Hora: 19:45 GMT
Estadio: San Siro (Milán).
Roma, 23 feb (EFE).- El entrenador del Milán, el brasileño Leonardo, prefiere que gane el Chelsea, de su amigo Carlo Ancelotti, antes que el Inter, del portugués José Mourinho, en el duelo que mañana enfrentará a italianos e ingleses en octavos de final de la Liga de Campeones.
En una rueda de prensa en la sede deportiva del Milán, el técnico "rossonero" confesó sus preferencias de cara al partido de este miércoles, que se disputará en el estadio Giuseppe Meazza (San Siro) de la capital lombarda, y aseguró que no es que tenga especial animadversión hacia el eterno rival.
"Hablo con Carlo (Ancelotti) todos los días, hablamos de muchas cosas, no sólo de fútbol. Estoy muy unido a él y a sus resultados, soy cómplice de su historia desde hace mucho tiempo. Por eso apuesto por Carlo", dijo Leonardo, quien precisamente sustituyó el año pasado al italiano al frente del banquillo del Milán.
"El fútbol italiano necesita, de todos modos, una gran conquista y ofrecer grandes mensajes. La Liga de Campeones podría darnos la oportunidad de ofrecer mensajes positivos al exterior. Si un equipo italiano sigue adelante, todos estaremos contentos, pero siempre puede quedar el Fiorentina junto a nosotros", añadió.
Estas declaraciones llegan además cuando Mourinho atraviesa uno de los momentos en los que más se le cuestiona públicamente, después de que ayer fuera sancionado con tres partidos en Liga italiana por unos gestos "teatreros" hacia la actuación arbitral durante el último encuentro del Inter con el Sampdoria.
Una vez más, Leonardo fue preguntado sobre el estado de forma de su compatriota Ronaldinho, ex jugador del Barcelona, quien, según su entrenador, atraviesa ahora un buen momento de juego.
"Creo que es normal que un jugador en el transcurso de su propia carrera tenga periodos más o menos positivos", comentó Leonardo.
"En concreto, hablando de Ronaldinho, el objetivo nunca ha sido el de ver al Ronaldinho de la época del Barcelona, sino que era tener el máximo de lo que hoy es Ronaldinho. Lo veo muy bien y con su gran talento lo está haciendo muy bien", agregó.