SUDÁFRICA 2010/SUCESOS
15 de julio de 2010
Madrid, 15 jul (EFE).- La Jefatura Superior de Policía de Madrid ha asegurado hoy que tras la victoria de la selección española de fútbol, el domingo pasado, no se registraron altercados ni "incidentes significativos" en la ciudad, y ha añadido que una reyerta que ha ocurrido esa noche no guarda relación con esas celebraciones.
A través de una nota, la Jefatura sale al paso de las informaciones basadas en un auto difundido hoy por el titular del Juzgado de Instrucción 32 de Madrid, que da cuenta del ingreso en prisión de dos hombres que, armados con cuchillos y navajas, hirieron gravemente a cinco personas que celebraban en la calle la victoria de España en el Campeonato del Mundo de Sudáfrica.
La versión de la Policía es que la reyerta ocurrió a las 23:45 horas del domingo en la calle Cedros de Madrid "entre vecinos de etnia gitana, porque uno de ellos quiere participar en un convite para el que no había puesto dinero".
Así consta en diligencias policiales instruidas por la Comisaría de Tetuán, en la que pasaron a disposición judicial dos de los presuntos autores de la agresión.
Según la Jefatura, ese incidente "no tiene ninguna relación con los actos de la celebración de la final de la copa del mundo, ni estaba comprendido dentro del área de influencia en el que se había establecido el dispositivo policial para evitar altercados o incidentes de orden público".
El auto del juez asegura que los dos detenidos y otros tres individuos que están fugados "acometieron, armados de cuchillos y navajas, a una pluralidad de personas que se encontraban realizando una celebración vecinal en la calle Cedros de Madrid, con motivo de la consecución del campeonato mundial de fútbol por parte de la selección nacional".
La Policía separa este incidente de las celebraciones futboleras y asegura que "únicamente informa de los hechos graves o que tienen trascendencia en la opinión pública, y en este acontecimiento deportivo, no hubo que destacar ningún incidente significativo".
El auto del titular del juzgado 32 apunta que los autores de la agresión tenían un ánimo homicida y de "exterminio" de todos los vecinos, "primero los varones y después las mujeres" que estaban en la calle Cedros.